Gran expectativa generó esta edición del BMW PGA Championship, el torneo insignia del DP World Tour, que se disputa en la extraordinaria cancha de Wentworth, en Virginia Water, Inglaterra. Casi todos los doce jugadores del equipo europeo de Ryder Cup participaron, un hecho que le dio una importancia singular a esta edición. Al final, un gran duelo entre dos jugadores de menor jerarquía definió el torneo. Ellos fueron el francés Adrien Saddier y el sueco Alex Noren, quien fue el eventual campeón. Sin embargo, la virtual ausencia de los favoritos en lo alto de la clasificación, no restó emoción a la final del torneo. Se mantuvo el drama hasta el final y el torneo eventualmente fue definido en muerte súbita. Noren y Saddier igualaron en lo alto de la clasificación con score de 269 golpes, 19-bajo par, ambos con tarjeta final de 68 golpes, cuatro-bajo par.
Lo sólido de ambos prácticamente no dejó que los otros se acercaran al liderato. De los jugadores de Ryder Cup, Tyrrell Hatton, Viktor Hovland y Matt Fitzpatrick fueron quienes estuvieron más cerca de ganar. En la tercera vuelta, que se caracterizó por constantes apariciones de lluvias y vientos, Hovland mantuvo la punta por un lapso. Y en la vuelta final, Hatton estuvo en el grupo final, aunque en esta ocasión su sólido juego no pudo inquietar a Noren y a Saddier.
Noren acertó cinco birdies y solamente cometió un bogey (5), en tanto que el francés comenzó lentamente, anotando nueve pares en los nueve de ida. Ya en la recta final, Saddier aceleró con cuatro birdies, sin cometer bogey alguno, una muestra de su enorme consistencia. Fue dramático el desenlace en Wentworth, ya que es una cancha que finaliza con dos par-5, el 17 y el 18. El duelo estaba a todo lo que daba y ambos jugadores acertaron birdie en el complicado 17. Sin embargo, los nervios atraparon al sueco y al francés y ninguno fue capaz de embocar el birdie ganador en el 18. Este hecho forzó la muerte súbita, que fue decidida con un birdie muy trabajado por parte de Alex Noren en el primer hoyo extra. Ambos habían terminado en el rough que protege al green del hoyo 18, Noren con mejor posición de pelota. Con un extraordinario golpe de pitch, dejando su pelota a menos de un metro, decidió el torneo a su favor. Sus parciales fueron de 67-68-66-68 para 269 golpes, 19-bajo par. Adrien Saddier, por su parte, firmó tarjetas de 69-67-65-68 para el mismo total, 269 golpes. Para él, este pudo haber sido un triunfo inolvidable, ya que apenas hace unas semanas debutó como ganador en este circuito, con su victoria en Italia, luego de varios años sin lograrlo.
Para Noren, en cambio, fue la otra cara, ya que esta fue su segunda victoria en este torneo emblemático, luego de que lo había obtenido por vez primera en 2017. Aquella victoria en gran parte lo catapultó para ser parte del equipo de Ryder Cup que triunfó brillantemente en 2018, en París, Francia. Hace apenas tres semanas, Noren volvía a la senda de la victoria, tras una larga ausencia. Esta vez, con su triunfo en el British Masters, en la cancha de Belfry. Sin embargo, cuando fue entrevistado este domingo, acerca de lo que hubiese sido una eventual participación suya en el equipo de Ryder Cup, fue excesivamente modesto, ya que afirmó que los doce jugadores son los doce mejores que pudieron haberse seleccionado. Además, Luke Donald lo ha nombrado como Vice-Capitán, en virtud de la importancia del sueco en la escuadra europea. Sin duda, será un activo muy relevante.
Detrás de Noren y Saddier, Patrick Reed (66) y Aaron Rai (66) empataron en el tercer puesto, cada uno con score de 272 golpes, 16-bajo par. Se quedaron a tres golpes de los finalistas. Enseguida, Tyrrell Hatton (70), Viktor Hovland (69), Darren Fichardt (68), Ewen Ferguson (67), Matt Fitzpatrick (67) y Si Woo Kim (64), compartieron el quinto sitio, con 273 golpes, 15-bajo par. Jon Rahm finalizó con 13-bajo par, en tanto que Rory McIlroy con 12-bajo par.
Mauricio Durazo Villanueva

