La escuadra de Estados Unidos se llevó, una vez más, la Presidents Cup

30 de septiembre de 2026

Este domingo, cuando todo parecía que finalmente se rompía una racha negativa desde hace 28 años, la escuadra de Estados Unidos hizo un regreso casi milagroso en los 12 matches individuales para llevarse, una vez más, la Presidents Cup, esta vez por marcador de 17 a 13. Un vaivén de emociones y una lucha encarnizada se vivió en la cancha de Medinah, en Illinois, la misma cancha que había visto el regreso casi imposible de Europa en la Copa Ryder de 2012, en donde el Capitán europeo que se vistió de héroe fue José María Olazábal.

El final fue trepidante, sin duda, en una cancha que también vivió la ruidosa visita del presidente Donald Trump, en su calidad de Presidente Honorario de esta edición del Presidents Cup. Ante el inminente riesgo de perder la contienda, Trump les inyectó una gran motivación y exuberante entusiasmo a los suyos, que poco a poco fueron trepando en el marcador, hasta llevarse el triunfo. El 17 a 13 en realidad no refleja lo cerrado que fue este duelo, ya que en varios matches, ya en la recta final, el resultado pudo haberse ido para cualquier lado. Estados Unidos llegó con una desventaja de tres puntos, así que estaban obligados a vencer a los Internacionales por 8 a 4 en los 12 individuales. El resultado? Les fue todavía mejor, ya que superaron por 9 1/2 a 2 1/2 al equipo Internacional.

Quedará la duda acerca si Geoff Ogilvy, Capitán del Internacional, pudo agrupar a sus jugadores en el orden óptimo para haber asegurado un mejor resultado. Imposible saber todo y quedará esta duda para la historia. El hecho es que la escuadra Internacional llegó a la jornada final en una posición inmejorable, con una buena ventaja de tres puntos. Ahora sí, todo parecía indicar que se rompería el maleficio de 28 años, desde aquella jornada heroica para el equipo de Peter Thomson, en Melbourne 1998. Única victoria, indiscutible por paliza, en donde el astro que acaparó los reflectores fue el japonés Shigeki Maruyama, quien se fue con una marca perfecta: 5 triunfos, 0 derrotas. Mas no fue así, se repitió el esquema victorioso de los locales, quienes actuaron muy motivados por la presencia del presidente Donald Trump, un aficionado acérrimo al golf.
El jueves, Estados Unidos tomó la delantera, por 3 a 2. Fue una jornada de bola-baja, con 3 victorias para Estados Unidos y 2 para Internacionales. Sin embargo, el viernes la competencia comenzó a tomar tintes amarillos, ya que Internacionales barrieron por 5 a 0 en los foursomes, que es el formato de tiro alterno. Ahí, se fueron arriba por 7 a 3.

El sábado por la mañana, Estados Unidos logró descontar uno al equipo Internacional, con el marcador de 2 1/2 a 1 1/2, reduciendo la desventaja a tres puntos. Pero esta diferencia se mantuvo el sábado por la tarde, ya que en los últimos cuatro matches, estos de foursomes, Estados Unidos y los Internacionales igualaron 2 a 2. En estos momentos, el marcador acumulado era de 10 1/2 contra 7 1/2, en favor de la escuadra de Geoff Ogilvy.
El Capitán Brandt Snedeker, en una maniobra poco ortodoxa, salió a aceptar responsabilidad con respecto a algunas decisiones que parecían equivocadas en el armado de las parejas de Estados Unidos. Ciertamente, esto no parecía que abonaba en favor de la confianza de los locales, que estaban metidos en un lío, con tal ventaja en favor de los visitantes.

El domingo todo cambió y a pesar de que hubo contados momentos en los que parecía que la escuadra Internacional lograría los puntos necesarios para alzar el trofeo por vez primera desde 1998, ya en la recta final, los estadunidenses embocaron desde todas las distancias y casi todos los jugadores de la escuadra de Brandt Snedeker, obtuvieron sus partidos. Solamente dos Internacionales triunfaron en la jornada final: Sungjae Im y Tom Kim, quien superó a un difícil Wyndham Clark. En el primer match, Cameron Young dio la señal de ataque con su victoria sobre Ryo Hisatsune, de Japón. Scottie Scheffler, en una maniobra de sacrificio por parte del Capitán Geoff Ogilvy, superó en buen partido al colombiano Nico Echavarría. Era muy esperado este resultado, obviamente.
Pero en realidad, los matches que dañaron a los Internacionales, fueron las derrotas de Hideki Matsuyama, Si Woo Kim, Adam Scott y Ryan Fox. Muy dolorosas, en virtud de que eran sus cartas fuertes.

Mauricio Durazo