En el PGA Tour, se registró una de las más inesperadas volteretas en los dos últimos hoyos de la cancha de PGA National, en donde se disputó el Cognizant Classic, in the Palm Beaches. El irlandés Shane Lowry aparentemente tenía control del torneo y se veía como seguro ganador, algo que no ha conquistado en dos años, desde que logró ganar en el Zurich Classic en 2024, en compañía de Rory McIlroy. Prácticamente, Lowry venía inspirado, ejecutando golpes magistrales y sin cometer errores. Así, luego de comenzar en 13-bajo par, el de Irlanda se despegó, con un rally de cuatro birdies, más águila en el hoyo 10, un par-5. Llegó en 19-bajo par al tee de salida del 16, al menos con ventaja de tres golpes. Evidentemente había todos los elementos para pensar que Lowry conquistaría su cuarto título en el PGA Tour. Pero, en ese momento, el torneo dio un giro de 360 grados, en forma casi increíble.
Una mala salida en el 16, le costó un doloroso doble-bogey, que lo hizo caer a 17-bajo par. Y fue en ese momento que el drama explotó en Palm Beach Gardens, cuando Nico Echavarría ejecutó un tiro de agonía, que casi encuentra el lago que protege el green del par-3 del 17. Con la enorme fortuna de este tiro, Nico aprovechó el golpe de suerte y embocó en forma dramática para birdie, llegando él también a 17-bajo par.
En los momentos en que Nico Echavarría ejecutaba su tiro de salida del hoyo 18, Shane Lowry sufría un nuevo desastre, cuando su pelota encontró el lago del par-3 del 17. Sin duda, por ello es uno de los hoyos que presenta mayor dramatismo, ya que ha sido decisivo en muchas definiciones del torneo. Esta vez, no fue la excepción. El segundo doble-bogey consecutivo hizo retroceder a Lowry a 15-bajo par, algo que en ese momento Nico Echavarría no tenía registrado. El colombiano sabía que si lograba el birdie, el torneo era casi amarrado en su favor, sin embargo, cerró con par. Así, con tarjeta de 66 golpes, cinco-bajo par, anotó el 17-bajo par en la pizarra, con score de 267 golpes. Ya con Lowry habiendo concluído 17 hoyos, el panorama se torció en favor de Nico, ya que para forzar un desempate, el irlandés estaba obligado a hacer águila en el hoyo final. No lo logró y con 269 golpes, Lowry (69) debió compartir el segundo lugar, al lado de Taylor Moore (68) y Austin Smotherman (69). Este último buscaba ganar de punta a punta, ya que había arrancado con 62 golpes el jueves. Sus tres recorridos siguientes fueron de 69 golpes, cada uno.
Por su parte, Nico Echavarría se encontró, casi fortuitamente, con su tercer título en el PGA Tour, un logro nada despreciable. Sus parciales fueron de 63-72-66-66 para total de 267 golpes, 17-bajo par. Además, cabe recordar que este es un año del Presidents Cup, un torneo para el que Nico podría ser elegible. Esta actuación, sin duda lo colocará en el aparador para eventuales selecciones del Capitán Geoff Ogilvy.
Finalmente, cabe señalar que Brooks Koepka finalmente tuvo una destacada actuación, desde su regreso al PGA Tour. Empató en noveno lugar, con score de 274, diez-bajo par.
Mauricio Durazo Vill
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