Scottie Scheffler impuso su condición de número uno del orbe, con una emotiva victoria

16 de septiembre de 2025

De este lado del Atlántico estuvieron casi todos los jugadores del equipo estadunidense de Ryder Cup, para disputar el Procore Championship, en la fabulosa cancha de Silverado, en Napa, California. Esta vez, Scottie Scheffler impuso su condición de número uno del orbe, con una emotiva victoria que se decidió con el último putt ejecutado por Ben Griffin, el cual, de haber acertado, habría enviado el torneo a una definición en muerte súbita. Griffin lideró después de 54 hoyos, con subtotal de 16-bajo par, mientras que Scheffler acechaba con subtotal de 14-bajo par. Sin embargo, la gran sorpresa era la actuación del increíble Jackson Koivun, un destacado amateur que apenas la semana previa había sido parte del equipo ganador de Estados Unidos en la Walker Cup. Tras los primeros tres días, Koivun superaba a Scheffler con subtotal de 15-bajo par. Y quien piense que este aficionado se desplomó en la ronda final está muy errado; Koivun anotó un discreto 71, uno-bajo par, que lo ubicó finalmente en el cuarto sitio, empatado con Emiliano Grillo, ambos con 16-bajo par. Cabe recordar que fue en esta cancha, hace diez años, cuando Emiliano Grillo capturaba su primer título en el PGA Tour.

En la recta final de esta jornada dominical, no solamente se registró el gran duelo entre Ben Griffin y Scottie Scheffler, el eventual ganador, sino que surgido desde atrás, apareció otro Griffin, Lanto, quien estuvo a punto de dar el campanazo. Lanto Griffin, que había arrancado la vuelta final en 10-bajo par, repentinamente se encendió con una hilera de birdies que lo colocaron en determinado momento, muy cerca del liderato. Embocó birdies en el 1, 2, 4, 6, 7 y 8, con lo que llegó a 16-bajo par. Un solitario bogey en el 9 frenó su marcha y en los nueve de regreso, agregó dos birdies más, para vuelta final de 65, siete-bajo par. Finalizó en el tercer lugar en solitario, con 17-bajo par.

Scottie Scheffler, como es costumbre, aceleró en los momentos en que Ben Griffin aflojaba en su posición de líder. El indiscutible número uno acertó birdies en los hoyos 3, 5, 7, 10, 12 y 15. Solo sufrió un solitario bogey, en el hoyo 11, pero respondió de inmediato con el birdie del 12. Al no haber embocado el birdie del 18, Scheffler sabía que le abría la puerta a Ben Griffin, quien pese a que perdió la punta ante el embate de Scheffler, todavía mantenía cierta esperanza. Tras un arranque soñado, con tres birdies consecutivos (1, 2, 3), Griffin comenzó a titubear y al cometer dos bogeys, en el 4 y el 14, cedió el liderato ante Scottie Scheffler, que finalizó antes que Griffin con score de 269 golpes, 19-bajo par. Griffin, que había descendido a 17-bajo par, embocó un valioso birdie en el par-5 del 15, para llegar a 18-bajo par.

Así llegó al par-5 del hoyo 18, en donde ejecutó dos golpes fenomenales, colocando su pelota en el green de dos golpes. A pesar de que estaba muy alejado de la bandera, dos putts se veían como factibles, un hecho que le daría el empate con Scheffler. Pero como es muy común en estas situaciones, Griffin falló el segundo putt para birdie, desde dos metros con caída, que en definitiva le impidieron ir a la muerte súbita. Con tarjeta de 70, dos-bajo par, finalizó solitario en el subcampeonato, con 270 golpes, 18-bajo par.

Otro baluarte de Estados Unidos para la Ryder Cup, J.J. Spaun, anotó una vuelta final de 66, seis-bajo par, que le dio el sexto sitio, con 273 golpes, 16-bajo par.
Para Scottie Scheffler, finalmente, este representó el sexto título del año y el número 19 en su carrera en el PGA Tour. Es un hecho que será votado como el «Jugador del Año».

Mauricio Durazo Villanueva