Ecos de la 45th  Ryder Cup

Ecos de la 45th Ryder Cup

Cancha. Bethpage (Black Course) no fue, ni cercanamente, la bestia de campo que se anticipaba. Keegan Bradley, en este aspecto, sí fue muy honesto, aceptando la culpa en cuanto que Bethpage pudo haberse acondicionado para favorecer a los estadunidenses, cosa que no se hizo. Por otra parte, no fue una cancha que se prestara para situaciones dramáticas en los hoyos finales. Casi podría decirse que fue una competencia de poteo. Pero, nuevamente, el culpable es el cómo se acondicionó la cancha.
Capitanes. Sin duda, Luke Donald fue muy superior a su contraparte, Keegan Bradley. Inclusive, el propio Bradley lo elogió, hasta considerarlo el mejor Capitán de Ryder Cup de la historia, para el equipo de Europa. Keegan Bradley, en cambio, no supo armar sus parejas y, cuando comenzaron los problemas, nunca supo hacer los ajustes necesarios. Increíble, cuando anunció que dentro de su plan estaba repetir a las parejas perdedoras del viernes, en el formato de foursomes. Si no funcionan los equipos originales, para eso tiene un roster de 12 jugadores para moverlos como fichas de ajedrez. Y con respecto al número uno, Scottie Scheffler, lo expuso hasta el punto de que lo hizo ver muy mal. Jamás en la historia de la Ryder Cup, un jugador había perdido sus cuatro primeros matches, lo cual es inverosímil, si consideramos que, cuando un jugador pierde dos partidos consecutivos, el Capitán inmediatamente ajusta y le da descanso. Más aún, si un jugador pierde tres partidos consecutivos, ya no se lanza al cuarto. Y esto es lo que hizo Keegan Bradley, con el resultado esperado de que Scheffler perdió también el cuarto. Podría decirse que Bradley no tuvo las agallas y el valor para sentar a sus astros.
Él pensó que utilizaría intensamente a sus estrellas, sus caballos de hierro: Scheffler, DeChambeau, Thomas, Scheuffele, Cantlay, Morikawa. Cuando estos comenzaron a flaquear, nunca hizo los ajustes en las parejas y, tardíamente, brilló Cameron Young, como también J.J. Spaun, dos debutantes. 
Xander Schauffele y Young ganaron tres partidos cada uno; J.J. Spaun y Justin Thomas, dos partidos cada uno. Fueron quienes más brillaron en un equipo perdedor. Scottie Scheffler, que perdió sus cuatro primeros encuentros, rescató el del honor con su victoria en individuales. Quienes no ganaron un solo partido, Sam Burns, Harris English, Russell Henley y Collin Morikawa. 
Por Europa, Luke Donald aplicó al pie de la letra su plan pre-determinado. Como era un Capitán que repetía, pudo darle continuidad a su plan de Roma, 2023. De los 12 jugadores, 11 repitieron, con la diferencia que en lugar de Nicolai Hojgaard, calificó su gemelo, Rasmus Hojgaard. Era obvio que Donald iba a utilizar intensamente a sus caballos de hierro; Rory McIlroy, Jon Rahm y Tommy Fleetwood. Les pidió jugar las cinco sesiones del torneo, algo que solo está reservado para los grandes jugadores. Y cada uno de los tres respondió como los astros que son. Tommy Fleetwood, que en París 2018 había ganado sus cuatro partidos de parejas, esta vez repitió el truco y nuevamente ganó cuatro puntos. Rory, ganó tres y empató uno. Rahm ganó tres y perdió uno. Tyrrell Hatton, en cambio, ganó tres partidos por equipos y no perdió uno solo. Los único invictos por Europa fueron Hatton y Lowry. Aquellos que ganaron dos partidos, Justin Rose, Matthew Fitzpatrick y Ludvig Aberg. Por Estados Unidos, ningún jugador se fue invicto.
Tan increíble se considera la actuación de Luke Donald como Capitán, que ya los jugadores comenzaron a externar su interés de que Donald busque la trifecta para la próxima edición, a celebrarse en Adare Manor, en Irlanda. Con la evidente euforia del impactante triunfo en Bethpage (Black), ya ha arrancado la campaña para preparar e la escuadra que buscará una tercera Ryder Cup consecutiva. Así lo hicieron en 2002, 2004, 2006. Y también lo había hecho en los ochenta, cuando vencieron a Estados Unidos en 1985, 1986 y empataron en 1989. Sin embargo, en este último año, Europa logró retener la Copa, en virtud de que el equipo campeón solamente necesita un empate de 14-14 para retener, de acuerdo a los estatutos de constitución. 
Y la PGA de América, titular de la Ryder Cup, erró en cuanto a la nominación de Keegan Bradley como Capitán. En un afán de corregir una aparente injusticia, la corrección trajo nuevos problemas, ya que probablemente Bradley fue asumido como Capitán, antes de su tiempo. Un Capitán que iba a hacer la transición, pero terminó entrampado en su novatez. Muchas de las decisiones las tomó con una actitud solidaria de jugador, mas no con la autoridad de una Capitanía. Y; en defensa de Bradley, cabría preguntar lo poco que aportaron los ViceCapitanes, ya que estos son los responsables de retroalimentar al Capitán con datos acerca del rendimiento de cada jugador. Tal parece que nunca aportaron algo valioso que hubiese detenido el colapso de los estadunidenses. 
No volverá Keegan Bradley y ya algunos comentaristas y opinadores hablan de dos nombres; Justin Leonard y Fred Couples. Nadie puede responder por qué alguien como Fred Couples nunca ha sido seleccionado como Capitán de Ryder Cup. 
Del nefasto comportamiento de una parte del público en Farmingdale, New York, mejor ni hablar. Innumerables personas ilustres del mundo del golf han condenado unánimemente los lamentables hechos. Se cruzó una delgada línea, pero en parte, también es responsabilidad de los organizadores. En este caso, la PGA de América. Alentar y azuzar a la gente para que actúe de cierta manera, sin duda es reprobable. Una mínima parte de ello, también habría que atribuirla al Capitán de Estados Unidos, ya que ellos mismos lo estaban anticipando. Y hasta lo estaban festejando. Privó la mala educación y el mal gusto. Nunca en la cancha de golf debe buscarse que el apoyo del público se transforme en grosería y vulgaridad. 
Mauricio Durazo Villanueva
The 45th Ryder Cup. Bethpage (Black Course), Farmingdale, New York.

The 45th Ryder Cup. Bethpage (Black Course), Farmingdale, New York.

Sin duda, la edición 45 de la Ryder Cup no defraudó, como ya es costumbre. Reiteradamente, escuchamos que el comportamiento del público fue, en ocasiones, muy agresivo, poco civilizado, corriente y hasta vulgar; características que nadie quiere ver en una cancha de golf, en el torneo más valorado por el público conocedor en el golf. Lo mencionaremos al final.

 

Europa conquistó, merecidamente, su segunda Ryder Cup consecutiva y la novena en este siglo, algo impactante. Además, desde que Europa ganó por vez primera como visitantes, repitieron en 1995, 2004 y 2012. Son ya cinco ocasiones en que los europeos han realizado esta proeza. Luke Donald, el Capitán vencedor, ya es mencionado como el más destacado Capitán de Europa en la historia. Además, comparte con Tony Jacklin la distinción de ganar una Ryder Cup como visitante y también como local. Muchos elogios ha recibido la preparación, el estudio de los datos, los detalles, la formación de los equipos y la motivación, que él mencionó que no necesitaban.

 

Por el contrario, Keegan Bradley ha recibido todo tipo de críticas, muchas de las cuales no merece; otras, absolutamente son su responsabilidad y a ellas se debe el resultado. El marcador de 15 a 13, en favor de Europa, ciertamente no refleja lo que sucedió. El domingo, con los de Estados Unidos abajo por siete puntos, montaron una furibunda reacción que a punto estuvo de provocar una remontada de antología. Era claro que Europa solamente necesitaba 14 puntos para retener la Copa Ryder, pero para lograrlo, tardaron muchas horas, tiempo que se volvió una pesadilla para Luke Donald y todo el equipo de apoyo de los europeos. Quien logró la hombrada de asegurar el punto 14 fue Shane Lowry, que ejecutó un tirazo al green del hoyo 18, que superó el tirazo que había realizado Russell Henley, momentos antes. Cuando Henley falla su putt, que le habría dado otro punto a su equipo, Lowry toma la oportunidad, una en la vida, y emboca dramáticamente el putt que gana el hoyo y empata el match. Sin duda, el momento más relevante, el momento decisivo.

 

Sin embargo, un empate 14 a 14, como era posible, no sería satisfactorio para los visitantes, así que en el match siguiente, Tyrrell Hatton se encargó de adicionar otro medio punto, en su empate ante Collin Morikawa, con lo cual aseguró el triunfo. En el último match, Sam Burns y Robert MacIntyre, ambos cometieron errores al final y se registró otro empate, con lo que el marcador definitivo quedó 15 a 13, en favor de Europa.

 

 

 

En resumen, podría decirse que Europa amasó una gran ventaja, en los partidos del viernes y sábado, la cual fue suficiente para amortiguar la bravía reacción de Estados Unidos en los 12 partidos individuales. Aunque en realidad fueron 11 solamente, ya que entró en vigor la regla del jugador lesionado, que fue Viktor Hovland. Así, el partido entre Hovland y el designado, Harris English no se jugó y, por ende, se asigna medio punto a cada equipo; equivalente a un empate.

 

Viernes: Desde temprano, los europeos mostraron su indeclinable determinación de obtener el trofeo. Ganaron por 3 a 1 la sesión de foursomes, con los triunfos de Rory McIlroy/ Tommy Fleetwood, de Jon Rahm/ Tyrrell Hatton y de Ludvig Aberg/ Matt Fitzpatrick. Por los locales, triunfaron en solitario Xander Schauffele/ Patrick Cantlay.

 

Por la tarde, Europa continuó su juego espectacular y dominaron nuevamente en bola-baja (four-balls). Ganaron Jon Rahm / Sepp Straka y Justin Rose/ Tommy Fleetwood. Cameron Young debutó en grande, venciendo él y Justin Thomas a Ludvig Aberg/ Rasmus Hojgaard. Finalmente, Sam Burns/ Patrick Cantlay empataron con Rory McIlroy / Shane Lowry. Esta sesión la diminaron por 2 1/2 a 1 1/2. La ventaja de Europa aumentó a tres puntos.

 

 

Sábado por la mañana:

En los foursomes de la mañana, fue increíble haber visto la repetición del binomio English-Morikawa, que habían sido arrasados el día anterior. Nadie entendía porqué Keegan Bradley los repetía. Así que nuevamente fueron arrasado, nuevamente por McIlroy/ Fleetwood. Rahm / Hatton volvieron a ganar y también lo hicieron Hovland / MacIntyre. El único triunfo de esta sesión de foursomes se atribuyó a DeChambeau/ Cameron Young, que vencieron a Matt Fitzpatrick/ Aberg. Con este resultado, la ventaja aumentó a cinco puntos, ya apremiante para Estados Unidos.

En los fourballs (bola-baja) de la tarde, Europa no cedió nada y continuó el ataque devastador. Como nunca antes de visitantes, volvieron a dominar en esta sesión, nuevamente por 3 a 1, con lo que el marcador aumentó increíblemente a 11 1/2 a 4 1/2. Una diferencia de siete puntos. En esta sesión brillaron Tommy Fleetwood / Justin Rose, que superaron a Scottie Scheffler/ DeChambeau; Rory McIlroy/ Lowry dominando a Thomas/ Cameron Young y Tyrrell Hatton/ Fitzpatrick derrotando a Sam Burns/ Cantlay. El solitario punto de Estados Unidos fue aportado por J.J: Spaun/ Xander Schauffele, que superaron a Jon Rahm / Sepp Straka. Así, por vez primera, un equipo visitante capturaba cada una de las cuatro primeras sesiones, algo inesperado totalmente.

Llegado el domingo, en donde se enfrentarían 11 contra 11, era claro que una remontada por parte de Estados Unidos, era impensable. Sin embargo, en determinado momento, la pizarra, que inicialmente tenía una inclinación azul (Europa), poco a poco comenzó a teñirse de rojo, conforme los jugadores de Estados Unidos comenzaron a dominar sus partidos. Quienes lanzaron la remontada fueron Cameron Young sobre Justin Rose y Justin Thomas venciendo al invencible Tommy Fleetwood. Luego, Bryson DeChambeau se quitó una desventaja de cinco-abajo y emparejó su match contra Matt Fitzpatrick. Scottie Scheffler, sin jugar su mejor golf, sio cuenta de Rory McIlroy, así que, con estos primeros resultados, el marcador comenzaba a ver una disminución de la enorme ventaja que tenía Europa. Además, psicológicamente, al derrumbar a los gigantes europeos, pegaba Keegan Bradley en la línea de flotación de Luke Donald.

Esto puso el ambiente muy tenso para los europeos, que veían que los puntos no llegaban. Otros que ganaron fueron Xander Schauffele sobre Jon Rahm; J.J. Spaun sobre Sepp Straka y Ben Griffin sobre Rasmus Hojgaard. Con estos marcadores, llegaron a los partidos finales, con la pizarra 13 1/2 a 11 1/2. Fue entonces que Shane Lowry, campeón del Open Championship en 2019, ejecutó el putt milagroso en el green del hoyo 18, que terminó definiendo la doble victoria consecutiva para Luke Donald. En estricto sentido, no solamente fue el putt de la victoria, sino el segundo golpe que ejecutó desde el fairway, dejando su pelota a escasos dos metros para el birdie. Fue un tirazo para la historia.

Ya con la Ryder Cup segura entre las manos de los doce gallardos jugadores y en las seguras manos del Capitán Luke Donald, comenzó el delicioso festejo. Un festejo que estaban saboreando desde que festejaban en Roma, hace dos años, en 2023. Fue ahí, que Rory McIlroy lanzó su sentencia al universo, en el sentido de declarar que una de las cosas más difíciles de lograr en el golf, era ganar la Ryder Cup en territorio extranjero.

Mauricio Durazo Villanueva

Champions Tour, el estadunidense Doug Barron supo domar a la cancha de Pebble Beach

Champions Tour, el estadunidense Doug Barron supo domar a la cancha de Pebble Beach

En el Champions Tour, el estadunidense Doug Barron supo domar a la cancha de Pebble Beach y por medio de una ronda final de 67 golpes, cinco-bajo par, remontó una desventaja de cuatro golpes, para salir victorioso y capturar su cuarta victoria en el Champions Tour, con parciales de 71-67-66 para un total de 204 golpes, 12-bajo par. Esto fue en el Pure Insurance Championship. Superó por uno a Vijay Singh, quien anotó vueltas de 67-69-69 para totalizar 205 golpes, once-bajo par. Retief Goosen (65) y Steven Alker (72) compartieron el tercer sitio, con 206 golpes, diez-bajo par.

Barron, de 56 años de edad, logró así su primer título desde que venció en el Regions Tradition en 2024. Fue el cuarto en su carrera en el Champions Tour. Recordemos que fue en este torneo cuando Esteban Toledo capturó su cuarta victoria también en su carrera en este circuito, hace diez años. Una victoria en Pebble Beach siempre tiene un significado especial. Vijay Singh, quien triunfó en Pebble Beach en 2004, como parte del PGA Tour, estuvo a punto de repetir como campeón en esta sede. Esta vez, se quedó corto por uno.
Angel Cabrera, con rondas de 68-72-71, finalizó en decimotercer lugar, con 211 golpes, cinco-bajo par.

Mauricio Durazo V.

Korn Ferry Tour, el estadunidense John VanDerLaan capturó su primer título en este circuito

Korn Ferry Tour, el estadunidense John VanDerLaan capturó su primer título en este circuito

En el Korn Ferry Tour, el estadunidense John VanDerLaan capturó su primer título en este circuito de ascenso, cuando este domingo anotó una ronda final de 67 golpes, cuatro-bajo par, que le dio el título en el Nationwide Children’s Hospital Championship, que esta semana se disputó en la cancha de Ohio State University. El veterano de 29 años triunfó por margen de tres golpes, sobre un experimentado chino Zecheng Dou (66) y el estadunidense Trent Phillips (69).

El nuevo campeón sumó parciales de 62-71-67-67 para score de 267 golpes, 17-bajo par. En la ronda final, VanDerLaan arrancó con cinco sólidos birdies en los primeros nueve hoyos, lo que le dio un margen importante que necesitó cuando flaqueó en las hoyos de la recta final. Jugó los nueve de regreso en uno-sobre par, pero al fin se llevó el trofeo por tres golpes. Dou y Phillips compartieron el segundo puesto, cada uno con score de 270 golpes, 14-bajo par. Después de ambos, Jeffrey Kang (67) y Chandler Blanchet (68) empataron en el cuarto lugar, cada uno con 271 golpes, 13-bajo par. Tanto Kang como Blanchet prácticamente ya tienen asegurado su lugar entre los 20 jugadores que ascenderán al término de la temporada. Kang es el número 14 , en tanto que Blanchet es el séptimo de la clasificación.

Álvaro Ortiz se posicionó en el decimoctavo lugar, con 278 golpes, seis-bajo par. Ortiz es actualmente el número 23 de la lista, pero tiene todavía dos torneos para acumular puntos y dar un salto definitivo y obtener su tarjeta. Emilio González, quien en esta ocasión no pudo librar el corte, virtualmente ya tiene asegurado su pase de ascenso al PGA Tour. Roberto Díaz tampoco pudo pasar el corte de los 36 hoyos.

Lo relevante para John VanDerLaan es que con este resultado, se mete dentro de los 15 primeros de la clasificación. Tiene grandes probabilidades de obtener su tarjeta al PGA Tour. Está en su quinta temporada en el Korn Ferry Tour, con 142 torneos jugados.

Mauricio Durazo Villanueva

DP World Tour, el estadunidense Michael Kim capturó su primer título en este circuito europeo

DP World Tour, el estadunidense Michael Kim capturó su primer título en este circuito europeo

En el DP World Tour, el estadunidense Michael Kim capturó su primer título en este circuito europeo, tras una ronda final extraordinaria, de 66 golpes, seis-bajo par, en la fantástica cancha de Saint-Nom-La-Breteche, en París, Francia. Este fue el Open de France, uno de los torneos más representativos de la Gira de Europa, que en esta ocasión fue realzado por la presencia de grandes jugadores, como fue el caso de Brooks Koepka. Kim, asimismo, también podría considerarse como una exitosa adición al field del Open de France para este año, ya que fue un jugador muy consistente en el PGA Tour. Al grado tal que quedó en el lugar 31 en la lista de los playoffs para la FedEx Cup. Por un solo golpe, en el BMW Championship, no entró al Tour Championship, en donde solamente los 30 primeros califican.

Este domingo, Brooks Koepka y Min Woo Lee, de Australia, compartían el liderato en Francia, con subtotal de 11-bajo par. La jornada final fue un festín de emociones, con volteretas y muchos altibajos, en donde varios jugadores tuvieron una cierta oportunidad de llevarse el trofeo de campeones. Marcus Armitage, Elvis Smylie, Brooks Koepka, Min Woo Lee y hasta el sorprendente local, Jeong Weon Ko, tuvieron grandes oportunidades, pero al final el factor que pesó fue la gran consistencia y la experiencia de Kim, quien cerró con birdies en los hoyos 16 y 17 para poner el 16-bajo par en la pizarra. Previamente, había embocado en los hoyos 2, 7, 9 y 10, sin haber cometido un solo bogey en su recorrido final. Antes que Kim, el francés Jeong Weon Ko había anotado su segundo águila del día en el par-5 del hoyo 16, con lo que había alcanzado el 15-bajo par. Lamentablemente para su causa, no fue capaz de aumentar la cosecha, firmando el 15-bajo par en la casa-club, tras una ronda final de 65, seis-bajo par.

Elvis Smylie, un jugador que ya es ganador en esta temporada, tuvo la oportunidad de igualar, sin acertaba birdie en el par-3 del hoyo 18, pero no pudo hacerlo. Mientras, Michael Kim, jugando en el penúltimo grupo, avanzaba rumbo al triunfo; en el 16, no alcanzó el green de dos golpes, pero ejecutó un gran pitch hacia la bandera, embocando el putt para birdie. En el siguiente, dejó su pelota a menos de dos metros de la bandera, para llegar a 16-bajo par. Pero el drama que escribió la historia llegó con el par-3 del 18, en donde Kim ejecutó su salida, que terminó en el bunker. Parecía que su tiro de salida era bueno, pero la pelota quedó muy corta, a cinco metros de la bandera. Con el temple de un jugador de gran experiencia, Kim embocó con gran determinación y así firmó su victoria. Koekpa y Min Woo Lee cerraban el campeonato en el grupo final, pero la diferencia ya era irremontable. Con parciales de 69-68-66-65 equivalentes a 268 golpes, Michael Kim capturó su primer título en el DP World Tour y el primer torneo que gana desde 2018, cuando debutó como ganador en el PGA Tour. En aquella ocasión, se coronó campeón del John Deere Classic.

Elvis Smylie y el francés Jeong Weon Ko (65) compartieron el subcampeonato, cada uno con 269 golpes, 15-bajo par. Brooks Koepka, quien está con intensa actividad en Europa, tras de que no fue seleccionado para jugar la Ryder Cup, afanosamente busca recuperar el nivel de juego que lo llevó a ganar cinco torneos mayores. Esta vez, quedó corto, con score de 270 golpes, 14-bajo par, solitario en el cuarto lugar.

Detrás de Koepka, Min Woo Lee (69), Guido Migliozzi (68), Kristoffer Reitan (64) y Marcus Armitage (68) empataron en el quinto sitio, cada uno con 271 golpes, 13-bajo par.
La cancha de Saint-Nom-La-Breteche tiene una gran tradición, ya que fue la sede durante muchos años del Trophee Lancöme, de París, uno de los torneos más populares de Europa durante muchos años. Además, fue sede de la Copa del Mundo en 1963, que vio ganar a Arnold Palmer y Jack Nicklaus, por Estados Unidos.

Mauricio Durazo Villanueva

LPGA, un desenlace muy lamentable en el Walmart NW Arkansas Championship

LPGA, un desenlace muy lamentable en el Walmart NW Arkansas Championship

En la LPGA, un desenlace muy lamentable en el Walmart NW Arkansas Championship, que fue presentado por P & G. Solamente pudo completarse la primera ronda, jugada el viernes y a pesar de los esfuerzos de los encargados del mantenimiento del campo de Pinnacle, fue imposible terminar otro recorrido más. Las extremas lluvias jugaron en contra del torneo en Arkansas y oficialmente no es posible designar a una ganadora. El mínimo para decretar un torneo como oficial en la LPGA, es de 36 hoyos. Sin embargo, con respecto a la bolsa a repartir, la empresa consideró que era justo repartir U.S. $2’000,000, de los U.S. $3’000,000. Un porcentaje superior al 50% que se considera para que sea sancionado por este circuito.

El desglose de los 1’500,000 primeros, se hace con base a la clasificación del score único que se logró, solamente para las primeras 65 y empates.
El resto, es decir U.S. $500,000, se reparten equitativamente entre las 144 jugadoras del torneo. Cada una recibirá U.S.$3,500.

Dos jugadoras empataron en el primer lugar, Minami Katsu, de Japón y la estadunidense Sarah Schmelzel. Cada una disparó una ronda de 63 golpes, ocho-bajo par. Otras seis jugadoras compartieron el tercer puesto, con 64 golpes, siete-bajo par. Ellas fueron Leona Maguire, Lilia Vu, Nasa Hataoka, Alison Lee, Somi Lee y la española Carlota Ciganda. Gaby López anotó una vuelta de 70, uno-bajo par, en el lugar 86. María Fassi, score de 74 golpes, en el lugar 138.

Mauricio Durazo Villanueva