Former Masters Champion Angel Cabrera Will Be Welcome Back At Augusta – On One Condition

Former Masters Champion Angel Cabrera Will Be Welcome Back At Augusta – On One Condition

Augusta National chairman Fred Ridley has confirmed former champion Angel Cabrera will be welcome back to play in The Masters this year, on one condition

 

Former Masters champion Angel Cabrera will be welcomed back at Augusta National this year – as long as he can obtain a visa to play in the United States.

 

 

The 2009 Green Jacket winner was not included in the 2024 Masters field after being released from prison following a 30-month sentence he served for domestic assault and other charges relating to former partners.

 

The two-time Major champion served prison time in Brazil and Argentina before being released on parole in August last year, when he quickly targeted a return to professional golf.

 

Argentine was cleared to make his PGA Tour return in December, and with him being eligible for April’s Masters thanks to his 2009 victory, Augusta National chairman Fred Ridley says he will be welcomed back as a past champion – on one condition.

 

«Presently we have been in constant contact with Angel’s representatives,» Ridley told reporters at the Latin America Amateur Championship in Panama.

Viaje hacia la salud de Tom, guerrero Bajo Par

Viaje hacia la salud de Tom, guerrero Bajo Par

Mi viaje hacia la salud Da un giro

 

 

 

He estado desconectado por un tiempo porque a finales de octubre de 2023, me enteré por mi oncólogo que un nuevo tipo de cáncer había entrado en mi vida. Ya estuve lidiando con otro cáncer llamado «mieloma múltiple» durante los últimos 4 años y lo logré en remisión. Este cáncer era agresivo llamado «leucemia mieloide aguda» (AML). Mi médico se comunicó con un reconocido oncólogo en Dallas llamado Dr. Brian Berryman que se ocupaba de este tipo de cáncer, por lo que mi esposa y yo concertamos una reunión. Me explicó a qué me estaba enfrentando y me recomendó que ingresara al hospital de inmediato. Fuimos a casa, conseguimos algo de ropa y volvimos al día siguiente. Tenía programada una estadía de 28 días en Baylor Scott & White T. Boone Pickens Cancer Center donde me sometería a quimioterapia y otro tipo de tratamientos para combatir esta enfermedad. Desafortunadamente, mi estadía se extendió a 49 días porque a mi cuerpo le estaba costando recuperarse para que mi sistema inmunológico estuviera en una posición que me permitiera regresar a casa sano y salvo.

 

 

 

Mientras estaba en el hospital en el ala de Cáncer decidí hacer una crónica de mi viaje llevando un cuaderno. Entré al hospital el 15 de noviembre pesando 179 libras. y salió pesando 166. Después de ubicarse en una habitación privada espaciosa y agradable, las enfermeras comenzaron lo que se llama una «línea de selección». Esa noche comenzaron con las plaquetas y 2 horas después una transfusión de sangre. Al día siguiente hubo un aluvión de personas entrando y saliendo de mi habitación haciendo todo tipo de pruebas. Comencé mi primer régimen de quimioterapia al final de la tarde mediante una vía intravenosa en mi brazo derecho. Más tarde esa noche me dieron otro medicamento de quimioterapia, pero era en forma de pastilla. Manejé bastante bien la quimioterapia y otros medicamentos en general. Las primeras 2 semanas, estuve conectado a un portasueros durante las 24 horas del día al que llamé «Ivy» para que las enfermeras pudieran transfundir plaquetas, quimioterapia, solución salina y medicamentos antibacterianos. Fue incómodo, pero después de un tiempo aprendí a afrontarlo.

 

 

 

Durante mi estancia prolongada, tuve 42 enfermeras y técnicos que me vigilaban constantemente. Todos fueron muy dedicados y afectuosos y me ayudaron enormemente durante mi recuperación. Siempre tuve un gran respeto por lo que hacen las enfermeras, ya que son las verdaderas heroínas. Conocí sus vidas y cómo eligieron la profesión de enfermería. Me mantuve ocupada leyendo numerosos libros, viendo televisión, haciendo llamadas telefónicas y enviando mensajes de texto a familiares y amigos de todo el país. Durante mi estancia en este enorme hospital, caminaba diariamente 2 millas por los pasillos y vestíbulos. Los médicos querían que me mantuviera activo y fue un agradable descanso de estar en la habitación del hospital. Recibí buenas noticias de mi médico de que teníamos el cáncer en remisión después de una biopsia de médula ósea. Finalmente pude regresar a casa el día de Año Nuevo. Una de las tradiciones que tienen era que el paciente al finalizar los tratamientos hiciera sonar una campana. Tenía a mi esposa conmigo porque somos un equipo y ella estuvo conmigo en cada paso del camino. Di un breve discurso a un grupo de enfermeras que me rodeaban y me emocioné mucho por todo lo que hicieron por mí. Les dije que marcan una gran diferencia y estaba orgulloso de llamarlos amigos. El siguiente paso es realizar un trasplante de médula ósea, cuyo nombre ya ha inscrito mi médico en un registro internacional. Parece prometedor y espero que dentro de aproximadamente un mes me realicen esa operación. Mantendré a todos informados. Gracias por todos los buenos deseos y oraciones.

 

 

 

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PGA Tour, Chris Kirk salió victorioso en la cancha de Kapalua, en Hawaii

PGA Tour, Chris Kirk salió victorioso en la cancha de Kapalua, en Hawaii

En el PGA Tour, Chris Kirk salió victorioso en la cancha de Kapalua, en Hawaii, luego de un trepidante duelo múltiple contra un grupo de serios adversarios, entre quienes estuvieron Jordan Spieth, Sahith Theegala, Scottie Scheffler, Viktor Hovland, Brian Harman y Sungjae Im, entre los más relevantes. Así, con esta constelación de contendientes, otros nombres resaltaban con mayores probabilidades para salir airosos de Kapalua, sin embargo Kirk aplicó su gran experiencia para anotar una ronda final de 65 golpes, ocho-bajo par y así lograr otro título más en su carrera en este circuito.

El octavo y último birdie de la jornada lo anotó en el hoyo 17, que fue el decisivo y a pesar de que no acertó birdie en el par-5 del hoyo 18, Kirk salió con el título por margen de un golpe solamente. Los siete birdies restantes los acertó en los hoyos 3, 5, 6, 7, 9, 11 y 15, en un día en que el campeón jugó sin error. Sahith Theegala, por su parte, cerró a tambor batiente, con vuelta de 63 golpes, diez-bajo par, un impresionante registro que, sin embargo, lo dejó a solo uno del ganador. Por momentos, Theegala acarició el liderato y se veía como un serio aspirante, pero no fue capaz de embocar otro birdie en los dos hoyos finales y finalmente se quedó como subcampeón, con score de 264 golpes, 28-bajo par. Kirk, por su parte, finalizó el torneo con un impresionante 263, 29-bajo par. A pesar de que no capturó el título, Theegala tuvo un gran apoyo de una parte de los aficionados y respondió con ejecuciones extraordinarias. Embocó la friolera de diez birdies, sin haber cometido un solo bogey en la jornada final.

Jordan Spieth también lució como en sus mejores momentos, con un registro de 65 golpes, ocho-bajo par. No obstante, no pudo concretar su gran esfuerzo, ya que sufrió un solitario, pero doloroso bogey en el hoyo 16, lo que frenó su marcha ascendente hacia el título. Finalizó en el tercer escalón en solitario, con un total de 265 golpes, 27-bajo par. El coreano Byeong Hun An ocupó el cuarto sitio, luego de haber cerrado con ronda final de 66 golpes, siete-bajo par, que le dio un score de 266 golpes, 26-bajo par.

Enseguida, cinco jugadores empataron en el quinto lugar, cada uno con score de 267 golpes, 25-bajo par. Ellos fueron Sungjae Im (63), J.T. Poston (65), Brian Harman (64), Collin Morikawa (65) y Scottie Scheffler (66).

Cabe agregar que este torneo solamente era reservado para ganadores de torneos oficiales del PGA Tour en el año previo. Esta vez, el formato se abrió para incluir a más jugadores, con lo que el field aumentó a 59 jugadores, una cifra considerablemente superior a la de años anteriores.
Camilo Villegas fue el único latinoamericano participante, con score de 280 golpes, 12-bajo par. El colombiano terminó en el puesto 50.

Mauricio Durazo Villanueva