Ladies European Tour, el torneo disputado en Joburg, South Africa,

Ladies European Tour, el torneo disputado en Joburg, South Africa,

En el Ladies European Tour, el torneo disputado en Joburg, South Africa, terminó en un emotivo desempate de cinco hoyos, con la dramática victoria de la francesa Agathe Laisne, quien se impuso en el quinto hoyo de muerte súbita, sobre la Australiana Kirsten Rudgeley. La tercera involucrada fue la sudafricana Casandra Alexander, quien al igual que las dos finalistas, empataron en el liderato con score de 273 golpes, 19-bajo par. Alexander, como era lógico, era la gran favorita del público, sin embargo no logró igualar el birdie de Laisne y Rudgeley en el primer hoyo extra. Rudgeley había cerrado con parcial de 67 golpes, por 69 de la eventual campeona. La cancha jugó como par-73, por cierto.

Prosiguieron al segundo hoyo, en donde persistió el empate, con birdie de cada una. En el tercer hoyo, nuevamente el par-5 del 18, Laisne falló su intento para birdie, con lo que tuvo la mesa puesta la australiana Rudgeley, para definir. Erró su birdie y siguió el drama. En la cuarta jugada del 18, nuevamente empataron, ambas con birdie, por lo que se decidió que, ante la falta de luz, jugaran un corto tiro de approach hacia el green del mismo hoyo 18. Así, esta vez la francesa embocó su corto putt, que le dio la victoria. Anotó 2, contra los 3 de Kirsten Rudgeley, en una definición inédita.

Agathe Laisne, quien apenas hacia finales de febrero había capturado su primer título en este circuito, en NSW, Australia, ahora es ya una doble ganadora en esta temporada, con lo que trepa hacia el liderato de la clasificación. Sin duda, muy relevante este nuevo triunfo.

La mexicana Fernanda Lira no tuvo suerte esta vez. Tras haber firmado vueltas de 75-70, quedó a solo un golpe de pasar el corte. Quedó fuera del torneo con subtotal de uno-bajo par. 

 

Mauricio Durazo Villanueva 

RBC Heritage, el inglés Matt Fitzpatrick selló su resonante triunfo.

RBC Heritage, el inglés Matt Fitzpatrick selló su resonante triunfo.

En el PGA Tour, se disputó el RBC Heritage, el torneo que tradicionalmente se juega la semana posterior al Masters. Ahora, es un torneo de status elevado (Signature) en donde no hay corte y el field se limita a 82 jugadores solamente. El inglés Matt Fitzpatrick selló su resonante triunfo con uno de los mejores tiros del torneo, en el hoyo 18, su segundo golpe hacia el green, a 204 yardas, pero enfrentado con tremendos vientos en contra. Esto fue ya en muerte súbita, después de que el favorito Scottie Scheffler había forzado el desempate con dos birdies en sus últimos hoyos, combinados con un solitario bogey de Fitzpatrick en el hoyo final. Vaya momento para sufrir su único bogey de la jornada, ya que el inglés había jugado sin bogey alguno, embocando dos birdies en el camino. En el grupo final y con el liderato en las manos, Matthew Fitzpatrick anotó una ronda final de 70, uno-bajo par. Este parcial le dio un score de 266 golpes, 18-bajo par. 

 

Por su parte, Scheffler dio muestras claras del porqué es el número uno. Jugando de menos a más, Scheffler disparó una sólida ronda final de 67 golpes, cuatro-bajo par, con la que alcanzó al inglés con score de 266, 18-bajo par. Tras el error de Fitzpatrick, en el hoyo 18 en regulation, parecía que el momentum del torneo favorecía al número uno.

 

Pero el golf siempre trae lo inesperado, los golpes geniales, como el segundo tiro que Fitzpatrick ejecutó hacia el green del 18. A los miles de aficionados que coreaban a Scottie, los dejó perplejos, ya que el extraordinario golpe dejó su pelota a solo dos metros para birdie. Scheffler no pudo igualar, siquiera cerca, la ejecución del inglés, quien calmadamante embocó un putt en bajada, que lentamente caminó hacia el hoyo, hasta desaparecer. Un triunfo espectacular, sobre el número uno del mundo. Hoy en día, nadie podría disputar el hecho de que Matthew Fitzpatrick es uno de los cinco mejores del orbe. Ganó con parciales de 65-63-68-70 para 266 golpes. 

 

En el tercer lugar finalizó el coreano Si Woo Kim, quien con score de 68, tres-bajo par, se metió al tercer puesto, a solo dos golpes de los finalistas, con 268 golpes, 16-bajo par.

 

Collin Morikawa, con ronda final de 67, cuatro-bajo par, ascendió al cuarto lugar, empatado con Harris English (69) y Ludvig Aberg (70). Cada uno sumó 271 golpes, 13-bajo par. 

 

Cabe mencionar que Matthew Fitzpatrick ya había conquistado este título. Lo hizo también en desempate, frente a Jordan Spieth. También cabe recordar que el inglés superó a Rory McIlroy en el DP World Tour Championship, hacia fines del año pasado; ello ocurrió en Dubai y también fue en desempate. 

 

Este año, Matthew Fitzpatrick fue vencido en la final del Players Championship, a manos de Cameron Young. Pero tuvo las agallas de regresar a la semana siguiente y capturar el título en el Valspar Championship, en Florida. Por su parte, Scottie Scheffler, quien había ganado en el American Express, a comienzos del año, no logró aumentar su cosecha de triunfos. 

 

Mauricio Durazo Villanueva 

Korn Ferry Tour, el estadunidense Dylan Menante se llevó al triunfo en Tulum Championship, at PGA Riviera Maya

Korn Ferry Tour, el estadunidense Dylan Menante se llevó al triunfo en Tulum Championship, at PGA Riviera Maya

En el Korn Ferry Tour, el estadunidense Dylan Menante se llevó al triunfo en Tulum Championship, at PGA Riviera Maya. Fue un resultado idéntico al del Champions Tour, ya que Menante también sumó 19-bajo par y también el margen de victoria fue de seis golpes. El estadunidense sumó parciales de 70-67-69-63 para score de 269, 19-bajo par.

 

Blades Brown finalizó en segundo lugar, con score de 275 golpes, 13-bajo par, tras haber anotado 70 golpes. Sandy Scott (68) terminó tercero con 276 golpes, 12-bajo par. Para Dylan Menante fue su primer título en el Korn Ferry Tour. Le impidió a Blades Brown ser el más joven ganador de un torneo en este circuito. 

Álvaro Ortiz, en el lugar 33 con 287 golpes, en tanto que Alejandro Madariaga en el puesto 65, con score de 299 golpes. 

 

Mauricio Durazo Villanueva

Champions Tour, Stewart Cink capturó su tercer torneo de la temporada, el Senior PGA Championship

Champions Tour, Stewart Cink capturó su tercer torneo de la temporada, el Senior PGA Championship

En el Champions Tour, Stewart Cink capturó su tercer torneo de la temporada, el Senior PGA Championship, en The Concession Golf Club, en Bradenton, Florida. Este es el primer torneo mayor de este circuito de veteranos y reflejó, indudablemente, el poderío de Cink como una figura dominante en el Champions Tour.
El espigado estadunidense disparó vueltas de 69-67-70-63 para score de 269 golpes, 19-bajo par. En especial, el 63 del domingo fue impresionante, ya que no dejó espacio para que algún jugador le hiciera sombra. Cink cosechó birdies en el 4, 8, 9, 11, 13, 14 y 17, más espectacular águila en el 7. No cometió bogey alguno, en una tremenda demostración. Dejó muy atrás a Ben Crane, otro estadunidense quien se está estrenando en el Champions Tour. Crane, uno de los mejores poteadores en sus años en el PGA Tour, anotó parciales de 67-69-71-68 para total de 275 golpes, 13-bajo par.
El margen de victoria fue de seis golpes, una distancia que habla por sí del gran nivel de golf que muestra actualmente el nuevo campeón. 
Dos australianos, Scott Hend (71) y Steven Allan (71), compartieron el tercer sitio, cada uno con score de 277 golpes, 11-bajo par.
Pat Perez, quien fue jugador de LIV Golf, también está debutando en el Champions Tour. Empató en el quinto lugar, al lado de Keith Horne (75) y Steven Alker (68), cada uno con 280 golpes, ocho-bajo par. 
Stewart Cink ganó el primer torneo del año, Mitsubishi Electric, en Hawaii. Luego, capturó el Hoag Classic, en Newport Beach. Con este, ya son tres victorias, que lo colocan muy claramente como líder de la clasificación para la Copa Charles Schwab.
Mauricio Durazo Villanueva 
Comentarios al Masters 2026:

Comentarios al Masters 2026:

Muy deslucida fue la participación de los jugadores de LIV Golf. El único que destacó fue Tyrrell Hatton, quien empató en tercer lugar, con dos recorridos de 66 golpes, seis-bajo par. El mexicano Carlos Ortiz, quien seguramente llegó con una gran expectativa, rápidamente se metió en problemas, con 7-sobre par en sus primeros hoyos, en un arranque que le impidió reaccionar y tratar de salvar el corte. Firmó tarjetas de 80-75, para 155 golpes. Será para una mejor ocasión.

 

Jon Rahm y Bryson DeChambeau, las dos cartas fuertes, desilusionaron a muchos, con Bryson fallando el corte, en forma estrepitosa y Rahm, apenas haciendo el corte, aunque recuperando algo con una ronda final de 68, cuatro-bajo par. Sin embargo, hay algo en el lenguaje corporal de Rahm, que da la impresión de que él siente que necesita ganar uno de los cuatro torneos mayores, para ganar respetabilidad en el entorno del golf internacional. Él sabe que lo que se disputa en LIV Golf, no es comparable con este tipo de torneos, como el Masters. Desde que salió con rumbo a LIV Golf, aun no ha tenido una actuación muy notable en alguno de estos. Tal parece que necesitaría una reivindicación, que lo reafirme como un jugador de LIV.

 

Y, con respecto a Sergio García, hubo un lamentable incidente, por parte de García, quien curiosamente jugó con su compatriota Jon Rahm, en la ronda final en Augusta. Tal parecería que era el escenario ideal para que ambos disfrutaran su último recorrido de esta edición del Masters. Pero no fue así para Sergio. En el hoyo 2 y tras ejecutar su golpe de salida con el driver, García golpeó el piso de la mesa de salida, un par de veces, visiblemente furioso por el resultado de su tiro. No conforme, golpeó una hielera que se encontraba cerca, en un segundo gesto de total descontrol. Se supo, posteriormente, que uno de los miembros del club de Augusta National, se acercó al hispano para decirle algo. Una especie de amonestación, que suelen ser muy comunes en este torneo. Fue otra de las muchas que ha acumulado Sergio, muestra de su muy mal carácter, que fue reflejado en este desafortunado lance. Un hecho que, sin duda, podría poner en peligro su futura participación.

 

Finalmente, hubo cuatro destacados jugadores que hicieron su debut en este clásico: Sam Stevens, Chris Gotterup, Jacob Bridgeman y Brian Griffin. Cada uno de ellos mostró amplias cualidades y tienen los tamaños para ser competitivos en el Masters, para las futuras ediciones. Jake Knapp, también mostró lo suyo, un campeón del Mexico Open, que fue su primera victoria en el PGA Tour.

 

Mauricio Durazo Villanueva

90th Masters Tournament.

90th Masters Tournament.

El Masters nunca decepciona y este año no fue la excepción. Rory McIlroy, quien batalló durante 15 años para capturar su primer título, logrado el año pasado, ahora vuelve a hacer historia, con su segundo campeonato consecutivo, algo que solamente tres jugadores habían podido alcanzar. Jack Nicklaus (1965-66); Nick Faldo (1989-90) y Tiger Woods (2001-02) defendieron exitosamente su título. Rory McIlroy, con su hazaña en 2025-26, se une a este selecto grupo. En cuanto a drama, fue muy similar al año pasado, aunque Rory ganó de una manera diferente. Logró los 12-bajo par, en las dos primeras jornadas, con parciales de 67-65, que parecía que lo hacían escapar con el título. Ningún jugador había amasado una ventaja tan abultada en la historia, luego de 36 hoyos. Y luego, fue tan brusco el cambio que sufrió el torneo, que Rory estuvo a punto de ser el primer «chivo» en perder tal ventaja y no llevarse el campeonato. Así, Rory disparó 73-71, par de campo, para registrar su segunda victoria, con score de 276 golpes, 12-bajo par.

 

Lo increíble es que quien resultó subcampeón, Scottie Scheffler, había arrancado con un decepcionante 144 golpes, par de campo, producto de vueltas de 70-74, que lo colocaron a 12 golpes de la punta. Tal parecía que salía de la pelea por el título, un dos veces ganador. Ironía de la vida, que finalmente Scheffler haya sido el único jugador que finalizó a solo un golpe del campeón McIlroy. El actual número uno cerró el fin de semana con 65-68 para score de 277 golpes, 11-bajo par. Con la reacción de Scheffler y la manera en que Rory se cayó el fin de semana, el torneo se abrió para muchos aspirantes, algunos de los cuales nunca se imaginaron entrar en contención, tras el 12-bajo par que había registrado el de Irlanda en sus primeros 36 hoyos. Por ejemplo, Tyrrell Hatton, el mejor jugador de LIV Golf en este Masters, anotó 66 golpes en su vuelta final, para score de 278 golpes, 10-bajo par. Compartió el tercer lugar con Russell Henley (66), Justin Rose (70) y Cameron Young (73). Para Young, esta fue una gran experiencia que no tenía precedente, jugar en el grupo final, en compañía del campeón defensor. Lamentablemente, no fue capaz de haber dado más pelea al ganador y se lleva lo aprendido para ocasiones futuras.

 

Un poco más abajo, Collin Morikawa (68) y Sam Burns (73) empataron en el séptimo sitio, cada uno con 279 golpes, nueve-bajo par, en tanto que Xander Scheuffele (68) y Max Homa (67) compartieron el noveno lugar, con 280 golpes cada uno, ocho-bajo par. 

 

En mi opinión, Russell Henley dio una gran sorpresa, al igual que Sam Burns, ambos con actuaciones que no se esperaban. Quizá esto se aplica más a Burns, quien reflejó la presión con su 73 de la última ronda. En cambio, Henley, un jugador de bajo perfil, que no atrae reflectores, se metió de lleno a la pelea con un excelente 68, cuatro-bajo par. Pero uno de los perdedores, fue sin duda, Justin Rose, quien ha atrapado millones de simpatizantes a lo largo de los años, en gran parte por su ejemplar actitud de siempre dar lo mejor de sí. Aun en situaciones desventajosas, las que más ha experimentado en su carrera, Rose ha atrapado miradas de la gente, que en esta ocasión estaba rogando al destino, que este Masters fuera para el inglés. Hacia la mitad de la ronda, increíblemente parecía que esto finalmente se cumpliría, pero Rose se derrumbó en un par de hoyos y salió de la disputa. Habiendo perdido en desempate el año pasado, muchos pensaron que este 2026 sería para él. Justin Rose, como lo aseguró al final de su ronda, regresará y buscará el elusivo «blazer verde». Pero sin duda, muchos pensarán que se le fue otra gran oportunidad, a sus 45 años. Es inevitable pensar que en el futuro cercano, ya no le quedarán muchos más.

 

En cuanto a los latinoamericanos, ninguno logró pasar el corte. Angel Cabrera anotó 160 golpes; Carlos Ortiz, 155 golpes; Mateo Pulcini, 159 y Nico Echavarría, 157 golpes. Ortiz tuvo el peor arranque de su vida, ya que muy rápidamente ya estaba 7-sobre par, en los primeros nueve hoyos, ciertamente un inicio del cual es muy complicado recuperarse. 

 

Acerca de los representantes de LIV Golf, solamente Tyrrell Hatton estuvo a la altura, contendiendo inclusive en la ronda final. Llegó a colocarse a solo dos golpes de la punta, en determinado momento. Sacó la casta y llegó al tercer sitio, en su mejor actuación en el Masters en su carrera. Bryson DeChambeau, por su parte, salió de manera vergonzosa, ya que solamente requería de un bogey en el 18, para librar el corte, que se marcó en 148 golpes, cuatro-sobre par. Luego de un desaguisado en uno de los bunkers, anotó triple-bogey y salió con 76-74, 150 golpes. La otra carta fuerte, Jon Rahm, disparó un 68 en su vuelta final y ascendió al lugar 38, con score de 289 golpes, uno-sobre par. 

 

Mauricio Durazo Villanueva